Aquí os dejamos un anticipo de lo que esperamos sea una gran serie. Los que habéis tenido la suerte de conocer el este fantástico parque seguro que encontraréis interesante el video.

Para los que no lo conocemos, aún, un motivo más para hacerlo. Os recomiendo una visita al sitio web de Terra: The Nature of our World



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Si queréis saber algo más sobre Tom Murphy y su trabajo, podéis visitar su web:

Hace algunos días, en el Guisante mencionábamos, poco antes de partir hacia las cumbres de los Picos de Europa, en nuestra entrada titulada Imagine, las vistas que se obtenían desde el lugar conocido como Sombrero de Chasna, en Tenerife.


Se trata de una ascensión sencilla, que recompensa al que la realiza con unas fantásticas vistas, tanto del Teide y la inmensidad del Llano de Ucanca, como de toda la parte suroeste de la isla, y el mar azul.

Los origenes del nombre no están claros, aunque parece que Vilaflor, el pueblo actual, se denominó en su origen Chasna; en cuanto a la elección del nombre de sombrero, queda claro al verlo. Se trata de una cumbre que destaca sobre todas las demás que se encuentran sobre el pueblo de Vilaflor, ya que termina en una amplia planicie y su forma es la de un sombrero.

Os dejo, antes de comenzar con la ruta en sí, un fragmento de la leyenda de Tamusni, que nos envío nuestra amiga Ana.


“Un viejo nos refirió lo siguiente: Era un joven guanche de la nobleza del gran Tinerfe, el que dedicándose con vivo ardor á comilonas y banquetes y al juego de apuestas, llegó hasta el punto de consumir todos sus ganados. Viéndose completamente perdido, desde Goimar donde residía, fué á parar á las cumbres de Vilaflor. Allí aburridísimo invoca á Guayota (el duende del Teide), aparécele un fantasma que le impulsa adelante. Andando andando encuéntrase entre unos gigantescos pinos, donde sale á su encuentro una vieja que lavaba unas pieles en una charca. La vieja le dice: "Vuelve atrás que vas perdido que por aquí no se sube á la residencia de Guayota (el Teide); si éste es tu deseo continúa por este risco arriba".

Podéis acceder a la leyenda completa, haciendo click aquí.


Hay que estar atentos al comienzo de la ruta, ya que se encuentra en la TF-21 Vilaflor-Cañadas, a 8'5 km del pueblo de Vilaflor (partiendo de él), en una curva con dos casas en ruinas, situadas a la derecha de la carretera, que además tienen una pintada señalando el comienzo del sendero.


Para la realización de esta ruta, y a falta de un producto redactado en España, utilizamos la, por otra parte excelente, Guia Excursionista de Tenerife, de la Ed. Rother.

La ruta se encuentra bastante bien señalizada, y no presenta dificultades de orientación, máxime cuando durante la mayor parte de ella, tenemos a la vista nuestro objetivo. El desnivel es de 450 metros de subida. Su duración, según la guía, es de 2'30 horas ida y vuelta, aunque nosotros invertimos algo más, con parada a comer, y por supuesto para realizar fotografías y admirar el paisaje una vez que llegamos al punto más alto de la ruta, en el borde del altiplano que se abre sobre el Llano de Ucanca, y las Cañadas, en los límites del Parque Nacional.


Nos asomamos al borde del precicipio, con los Roques de García a la derecha, el Zapato de la Reina debajo de nosotros, la Degollada de Ucanca y el Guajara, además, claro está del Teide, imponente frente a nosotros.


Retrocedemos sobre nuestros pasos, para dirigirnos al sombrero. La subida es sencilla y se encuentra claramente señalizada. Una vez arriba, la vista de 360 grados nos lleva sobre gran parte de la isla. Nos acercamos al borde sur, y desde allí, si la calima lo permite, observamos como la tierra desciende poco a poco hasta terminar en la Montaña Roja y la Playa del Médano, paraíso surfista. Mas allá, el mar infinito.


Es una ruta que, en caso de hacerse en el verano conviene madrugar un poco, para intentar estar de vuelta antes de las dos de la tarde, ya que el calor puede hacerla mas costosa de lo que en realidad es, aunque todo el esfuerzo merece la pena ante la visión que se extiende a nuestros pies.



Esta entrada, tal vez un poco atípica, ya que no hablaremos de ninguna ruta en particular, es consecuencia del post que aparece en el blog de Monikita Nipone, titulado "El árbol más grande".

Desde hace un tiempo, un equipo de NG, se embarcó en el proyecto de fotografiar u
no de los Redwood más grandes de California. Estos árboles, similares en aspecto a las sequoyas, son realmente magníficos.


Nosotros hemos tenido la suerte de ver muchos ejemplares en el Muir Woods, un parque situado muy cerca de San Francisco, y, especialmente, en el Kings Canyon National Park, unido al Sequoya National
Park.


Numerosos ejemplares de Redwood y de Sequoya son famosos y tienen su propio nombre, como el General Shermann; sin embargo, la ubicación del más alto, se mantiene en secreto para preservarlo de la, muy a menudo destructiva, influencia humana.


Pasear por un bosque rodeado de estos gigantes es una experiencia increíble. La luz se filtra desde las alturas, creando una atmósfera mágica como pocas veces hemos visto. Si a eso añadimos el poder alojarnos dentro de esos bosques, en cabañas de madera... entonces casi podemos creer, al levantarnos por la mañana, que estamos en el paraíso.




Las fotografías las tomamos durante nuestra estancia en los bosques de redwoods y sequoyas de California, y bajo estas líneas os dejo el video, también colgado por Monikita, de la presentación del último número de NG.